La Semana Santa en Oaxaca es una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del estado, donde la fe, la tradición y la identidad comunitaria se viven intensamente. Durante estos días, las calles se llenan de solemnidad y respeto, pero también de expresiones artísticas, gastronómicas y espirituales que reflejan el profundo arraigo del pueblo oaxaqueño a sus creencias.
Su importancia radica en que no solo conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, sino que fortalece la convivencia social, la transmisión de valores y la preservación de tradiciones ancestrales. Entre sus actividades más representativas, destaca La Ruta de Los Siete Templos en el centro de Oaxaca, realizada mayormente en la tarde noche del Jueves Santo, para orar ante el Santísimo Sacramento; esta ruta comprende la visita a siete templos de alto valor e importancia de la ciudad, y aunque no existe un orden como tal, representan los siete recorridos de Jesús desde la noche de su captura hasta la crucifixión, que va desde donde se celebró la última cena al Monte Calvario.
La Ruta comprende los siguientes Templos:

Catedral Metropolitana de Oaxaca: Ubicada en la Alameda de León.
La Catedral Metropolitana de Oaxaca, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, se considera uno de los templos más importantes y sagrados del estado. Su construcción comenzó en el siglo XVI, se convirtió en una imponente estructura, sede de la arquidiócesis, reconstruida varias veces debido a daños sufridos por diversos sismos. Destaca su arquitectura de estilo barroco, caracterizada por sus robustas dimensiones, una fachada principal con tres cuerpos y la utilización de cantera de la región. Esta imponente construcción forma parte del Centro Histórico de la Ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, convirtiéndose en símbolo de fe, historia y tradición para miles de creyentes. Entre los objetos más valiosos que resguarda esta Catedral, se encuentran: la imagen del Señor del Rayo, el cual convoca a numerosos creyentes que acuden a pedir protección y agradecer favores, así como óleos virreinales, y un importante órgano histórico construido entre 1711 y 1712.
Su valor religioso se hace especialmente visible en celebraciones como Semana Santa, la Asunción de la Virgen María, cada 15 de agosto, el Día de la Virgen de Guadalupe, celebrada cada 12 de diciembre y la festividad del Señor del Rayo, cada 23 de octubre, donde se realizan misas solemnes, procesiones y diversos actos religiosos que reúnen a fieles de la ciudad y de comunidades cercanas.
Este majestuoso recinto no solo destaca por su belleza y tamaño, sino también por el ambiente de paz y espiritualidad que resguarda en su interior.
Templo de la Compañía de Jesús: Situada en la calle Flores Magón y Valerio Trujano.
El Templo de la Compañía de Jesús, también conocido como el Templo de la Preciosa Sangre de Cristo, es uno de los espacios religiosos más emblemáticos y venerados de la ciudad. Este templo fue una de las primeras congregaciones religiosas establecidas en Oaxaca, comenzando su construcción en el año 1579 y muy pronto extendieron su acción evangelizadora por los puntos de las regiones zapoteca y mixteca, donde algunos sacerdotes predicaban en las lenguas locales. Para el año de 1933, el conjunto fue declarado monumento histórico.
A lo largo del día, es común ver a personas que entran para orar, encender una vela o simplemente admirar la belleza y tranquilidad del lugar. Fieles devotos, familias oaxaqueñas y turistas de distintas partes del mundo coinciden en este templo, atraídos por su ambiente espiritual y su valor histórico.
Basílica de Nuestra Señora de la Soledad: Donde se venera a la Santa Patrona de Oaxaca, se localiza en Avenida Independencia.
La Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, santa patrona de la ciudad de Oaxaca, es uno de los templos más queridos y significativos para el pueblo oaxaqueño. Su valor religioso va más allá de su impresionante arquitectura; la construcción del templo inició en 1682 bajo la dirección de la orden de los betlemitas y fue consagrada hacia finales del siglo XVII. Su diseño arquitectónico refleja una adaptación consciente al entorno: muros de gran espesor, proporciones horizontales y una estructura compacta que otorga estabilidad frente a la constante actividad sísmica de la región. Estos rasgos, lejos de ser únicamente funcionales, definieron una estética propia del barroco oaxaqueño.
El conjunto arquitectónico forma parte del Centro Histórico de Oaxaca, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987, es un símbolo de protección, fe y devoción profunda, donde miles de fieles acuden para agradecer, pedir favores y encomendar su vida a la Virgen de la Soledad.
En fechas importantes, este santuario se convierte en un punto clave de espiritualidad, con celebraciones litúrgicas, procesiones, actos de oración y ceremonias solemnes que convocan a creyentes de distintos barrios y comunidades. Su fiesta más grande se vive, con la celebración a la de la Virgen de la Soledad, cada 18 de diciembre, las calles se llenan de vida con las tradicionales calendas, procesiones y fiesta, mientras los repiques de las campanas y la emoción de los fuegos pirotécnicos anuncian la celebración.
El ambiente vibrante y alegre se extiende por toda la ciudad, donde los aromas de la deliciosa comida oaxaqueña y la música de las bandas locales invitan a todos a disfrutar.
Además, rodeando la iglesia, el ambiente se transforma en una experiencia sensorial y gastronómica única: los coloridos puestos de nieves tradicionales, donde los visitantes pueden degustar ricos sabores como el de leche quemada con tuna, nuez, limón, nanche, mamey, mezcal, tejate, chocolate oaxaqueño, zapote negro, y dulces regionales, como las obleas, empanaditas, barquillos, gaznates, nenguanitos, entre muchos otros dulces y nieves típicas que forman parte del paisaje cotidiano, creando un contraste armonioso entre la devoción espiritual y la riqueza gastronómica local.
Templo de San Felipe Neri: Destacado por su valor colonial, igualmente ubicado en Avenida Independencia.
La Iglesia de San Felipe Neri forma parte del patrimonio religioso e histórico de la ciudad de Oaxaca desde la época colonial, construida a mediados del siglo XVIII, a base de cantera verde y de estilo barroco, funciona como un espacio dedicado a la formación espiritual y al servicio de la comunidad. A lo largo del tiempo, este templo ha sido testigo del crecimiento de la ciudad y de generaciones de fieles que han encontrado en él un lugar de fe, consuelo y orientación espiritual.
Su valor religioso se manifiesta en la devoción constante que la rodea y en la vida litúrgica que mantiene activa el pueblo oaxaqueño. Un dato bastante interesante sobre esta iglesia es que en ella contrajo matrimonio el célebre expresidente mexicano Benito Juárez con Margarita Maza el 31 de julio de 1843.
Durante la Semana Santa, la iglesia se integra de manera significativa a las celebraciones religiosas de la ciudad con misas solemnes, momentos de oración, actos de recogimiento y ceremonias que invitan a la reflexión profunda. En fechas importantes como la festividad de San Felipe Neri y otras celebraciones del calendario litúrgico, el templo se llena de fieles que acuden a renovar su fe y a mantener vivas las tradiciones.
Templo de Santo Domingo de Guzmán: Uno de los sitios más importantes y bellos, se localiza en calle Macedonio Alcalá.
El Templo de Santo Domingo de Guzmán es una de las joyas más imponentes de Oaxaca y un símbolo indiscutible de su historia y patrimonio. Construido por la orden dominica entre los siglos XVI y XVII, este majestuoso conjunto religioso destaca por su extraordinaria arquitectura barroca, sus retablos dorados y sus impresionantes frescos, que narran pasajes bíblicos y elementos de la fe cristiana con gran riqueza artística.
Más allá de su belleza, Santo Domingo es un espacio cargado de historia: al principio, los frailes dominicos establecieron en este lugar un importante convento que funcionó como centro religioso y educativo durante la época colonial. Sin embargo, durante el siglo XIX, con las Leyes de Reforma, el complejo fue expropiado y utilizado por un tiempo como cuartel militar, lo que transformó parte de sus espacios. Hoy, junto al exconvento, el actual Museo de las Culturas de Oaxaca, y el Jardín Etnobotánico, que resguarda una gran diversidad de plantas originarias de la entidad oaxaqueña, conforma uno de los complejos históricos más importantes del estado.
Este majestuoso templo atrae diariamente a miles de visitantes, tanto locales como internacionales, quienes llegan para admirar su grandeza arquitectónica. Para muchos creyentes, Santo Domingo representa un espacio sagrado donde se busca paz, esperanza y conexión espiritual, haciendo de este templo no solo un ícono histórico, sino un corazón vivo de la fe en Oaxaca.
Parroquia de Nuestra Señora de la Merced: Fundada a finales del siglo XVI, situada en Avenida Independencia y Calle Manuel Doblado.
En el paisaje urbano del Centro Histórico se alza la Iglesia de la Merced, un templo que guarda siglos de memoria, fe y tradición en Oaxaca; se construyó a principios del siglo XVII (consolidada hacia 1646) tras el colapso de una estructura anterior por terremotos. Fue un convento mercedario clave, destacado por su mezcla de estilos, restauraciones tras sismos y por ser declarado monumento histórico en 1933. Su presencia discreta pero imponente habla de una historia profunda ligada a la época colonial, cuando la orden mercedaria dejó una huella espiritual que aún permanece viva en la ciudad.
Algo a destacar de esta iglesia, es que cada 31 de agosto se celebra a San Ramón Nonato, el santo protector de los animales, muchas familias oaxaqueñas llevan a sus mascotas, a menudo con ropa típica, al atrio de la iglesia para recibir la bendición, pedir salud y fomentar el cuidado responsable.
La belleza del templo se percibe en la armonía de su arquitectura, en los detalles de su fachada y en el ambiente sereno de su interior, donde el arte sacro crea un espacio de contemplación y recogimiento, la iglesia ha sido testigo del paso del tiempo y de la transformación de Oaxaca, manteniéndose como un referente histórico y cultural dentro del patrimonio de la ciudad.
Templo del Carmen Alto Templo: Tradicional en la zona norte del centro, en la plazuela del Carmen Alto.
La Iglesia del Carmen Alto es uno de los templos más singulares de Oaxaca, no solo por su antigüedad, sino por la historia que guarda en su origen. Fundada en el siglo XVI por la orden carmelita, este recinto marcó el inicio de la presencia de esta congregación en la ciudad y se convirtió en un punto clave del desarrollo religioso de la zona.
Su belleza se manifiesta en la sobriedad de su arquitectura, en sus muros de cantera y en el ambiente de silencio que envuelve su interior, creando una experiencia de profunda calma espiritual. Un dato interesante es que el Carmen Alto es considerado uno de los primeros templos carmelitas en Oaxaca, lo que le da un valor histórico especial dentro del patrimonio religioso del estado.
Además de su importancia histórica, el templo conserva una fuerte dimensión espiritual: es un espacio de oración, devoción y celebración litúrgica, donde fieles y visitantes encuentran un lugar de reflexión y conexión interior. Así, el Carmen Alto no solo es un monumento antiguo, sino un símbolo vivo de fe e identidad en Oaxaca.
