Antiguo bastión del reino zapoteca, Zaachila, cuyo nombre significa Primera hija de la tierra, es una comunidad reconocida en los Valles Centrales por sus grandes riquezas gastronómicas, históricas y culturales.
Por tradición, la visita a los mercados de Zaachila es imprescindible para propios y extraños. El preferido por los turistas es el mercado gastronómico, cuyos locales ofrecen, para desayunar y comer, los deliciosos platillos de la cocina regional, entre los que destacan la famosa barbacoa de chivo o de borrego, preparada en horno bajo tierra. Son deliciosas también las bebidas prehispánicas y tradicionales como el chocolate y la "espuma", acompañados por un rico pan "bordado" o los pequeños panes llamados "finitos".
Las riquísimas nieves tradicionales en el andador Nizarindani, con su gran variedad de sabores, son el postre perfecto en el calor del mediodía. Aunque este mercado abre todos los días de la semana, es más concurrido los jueves, tradicional "día de plaza en Zaachila, cuando en las calles que rodean el mercado "Alarii" principal de la localidad, una gran cantidad de productores y vendedores tanto locales como de poblaciones circundantes e incluso de otras regiones, ofrecen una amplia variedad de productos: comida preparada o para preparar, frutas y verduras, mezcal, pan, artesanías. aguas frescas, ropa herramientas, enseres domésticos y muchos más.
Ubicado en el sur de la localidad, otro mercado muy concurrido de Zaachila es el conocido como "Baratillo" especializado en compra y venta de ganado y animales de granja, y abierto únicamente los días jueves Igualmente, es interesante la visita al "mercado de leña", en el cual se expende madera de diferentes tipos y medidas, así como carbón y leña.
Un detalle destacado es que en estos mercados es aún posible observar el intercambio directo de productos, o trueque, a lo que algunas personas de la región llaman "feriar" o "ferear".
Otros tesoros
Artesanías
En esta comunidad, al igual que en muchos de los pueblos de Oaxaca, es posible encontrar y admirar diversas expresiones artesanales. En particular, en Zaachila algunos de sus habitantes elaboran una amplia gama de artesanías, como el tejido a mano, con la técnica de crochet en hilo delgado, que adorna las blusas, batas y puntillas de pico en los refajos del tradicional traje de la mujer zaachileña. También se elaboran blusas, manteles, servilletas, mandiles, batas y camisas, con bordados a máquina conocidos
como bordados en calado o punto perdido. Así mismo, al igual que en otros puntos de los Valles Centrales, se con servan actividades artesanales como la elaboración de los penachos usados por los ejecutantes de la Danza de la Pluma, tradicional en muchas comunidades de esta región, así como el tallado de máscaras en madera de zompantle.
Característica de Zaachila es la elaboración de distintos artículos utilizados principalmente en el carnaval local y !a fiesta patronal, como los llamados "cascarones", cáscaras de huevo multicolores, adomadas con papel de china y montadas en la punta de un palito largo de madera, o las conocidas como liras: una especie de estandarte con forma de rombo, festoneado y adornado con flores.
cascarones de hueivo pintados, plumas coloreadas y servilletas bordadas, además de detalles y dibujos religiosos y románticos Algunas personas también elaboran "toritos" de cera, borreguitos de azúcar, cestería y cerámica.
Zona arqueológica
Testimonio del poderío de los zapotecas y de las alianzas políticas de éstos con los mixtecas, los vestigios de esta ciudad-estado, una de las pocas que aún se encontraban habitadas durante la invasión española, se hallan en pleno centro de la localidad de Zaachila.
Destaca en su planta el edificio denominado "montículo "A" -presumiblemente un palacio zapoteca, que presenta un patio central de forma cuadrada, rodeado de habitaciones para los miembros de la nobleza-, además de las tumbas 1 y 2, que constan de una ante cámara y una cámara principal, y que albergaban restos humanos, así como objetos de cerámica, oro y piedras preciosas.
La leyenda de la princesa zapoteca Donají -que anualmente se representa en un extraordinario espectáculo de música, luz y danza en el Auditorio Guelaguetza de la ciudad de Oaxaca-, tiene su origen en Zaachila, y cuenta la historia de amor del príncipe mixteco Nucano y Donají, cuyo palacio se encontraba en la ahora zona arqueológica. El sitio ofrece recorridos guiados, y cuenta con una sala
que exhibe fotografías de algunas de las piezas encontradas durante las excavaciones y la exploración de la zona.
Templo de La Natividad
Dedicado a la Virgen de Santa María de la Natividad, este templo fue edificado bajo las instrucciones de la orden dominica, alrededor del siglo XVI. Un incendio ocurrido en 1846 consumió gran parte de las piezas de antiguo arte sacro que el inmueble albergaba. En la actualidad en su interior aún se conserva un órgano histórico, así como una antigua campana grabada que data del siglo XVIII.
Al igual que en muchos templos católicos construidos por los españoles en Oaxaca, en los muros del templo de la Natividad pueden encontrarse piedras grabadas con figuras e inscripciones en relieve, obtenidas de los palacios zapotecas derruidos en la época. Su amplio atrio abierto domina el centro de la localidad, y luce una alta torre con un antiguo reloj.
Mapa de ubicación


